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La casa de papel - Temporada 5

Capítulo 5x01


Ese es el momento en el que chocas contra una pared a 150km por hora, es el final del camino. Y a todos nos pasa alguna vez en la vida. Un día a tu hermano le detectan una enfermedad terminal. Un día te das cuenta de que no volverás a ver a tu hijo. Que no volverás a ver a tus amigos o al amor que no tuviste. Y que solo te quedará el último abrazo de tu padre. Otro, sales de un banco con tu novio y un disparo acaba con todo en un segundo. Que tu familia no volverá a reunirse. Que todo lo que habiamos vivido vestidos de rojo acababa aquí, este era el final de nuestro camino juntos.

Capítulo 5x02

Cuando llevas cien horas encerrada, has estado encadenada a punto de morir y has perdido a tu mejor amiga... esas cien horas te parecen cien años y salir al exterior, la mayor libertad del mundo. Da igual que te apunten miles de militares. Desarmada, descalza. Con el sol en la cara y rodeada de todo ese silencio te sientes libre.
Estábamos mandando un mensaje de ilusión. Lisboa estaba allí, con nosotras, saliendo del banco no en la audiencia nacional ni en la cárcel como todos creían. Les estábamos diciendo que si habíamos sido capaces de hacer eso seríamos capaces de hacer cualquier cosa y la gente empezó a creer en los milagros.

En ese momento Lisboa fue la única que se dio cuenta de un pequeño detalle que cambiaba radicalmente las reglas del juego. 

Capítulo 5x03 

 


La casa de papel

Serie propuesta por Sara P.
(Podéis hacernos llegar más peticiones vía mail, comentario, youtube o twitter) 

Capítulo 1


Me llamo Tokio, pero cuando comenzó esta historia no me llamaba así. Esta era yo y este el amor de mi vida. La última vez que lo vi lo dejé en un charco de sangre con los ojos abiertos. Hicimos 15 atracos limpios pero mezclar amor y trabajo nunca funciona. Así que cuando el segurata disparó tuve que cambiar de profesión, de ladrona a asesina... Y así fue como empecé a huir, de alguna manera yo también estaba muerta o casi muerta. Llevaba 11 días escondida y mi foto empapelaba las comisarias de toda España, me caerían 30 años y, la verdad, yo no soy de llegar a viejecita en la celda de un penal. Soy más bien de huir, en cuerpo y alma. Y si no puedo llevar mi cuerpo al menos que escape mi alma. No me quedaba tiempo y había cosas importantes que hacer, en realidad solo una...

Y ese día, el día que iba al matadero apareció mi ángel de la guarda. Pero una nunca sabe a ciencia cierta como es un ángel de la guarda... Y lo que menos te puedes imaginar es que aparezca en un seat ibiza del 92. Por un momento pensé en los chinos y en que odio a la gente que escupe.
Y así conocí al profesor, apuntándole con una pistola en las pelotas. Lo bueno de las relaciones es que uno termina olvidándose de como empezaron.
Nadie había dado un palo así, ni en Nueva York, ni en Londres, ni en Montecarlo. Así que si mi foto volvía a los periódicos al menos que fuera por el atraco más grande de la historia.

Era evidente que en la banda faltaban mujeres. Una mujer puede tirarse dos días eligiendo zapatos para una boda, pero jamás emplearía un minuto en elegir caretas para un atraco. Todo lo que habíamos planeado empezaba ahora, y en esas décimas de segundo pensé en todo la gente inocente a la que detendríamos en seco su vida.